El día de la siembra no es el mismo de la cosecha

A veces sentimos que no podemos más, que sembramos y sembramos y sembramos y la cosecha nunca llegará.

Recuerda que no todos los frutos crecen en el mismo tiempo y que no todos estamos destinados a ver la cosecha, pero cada paso, cada gota de sudor, cada idea, cada energía puesta en ello dará fruto, puedas verlo o no, piensa que no sólo sembramos para nosotros mismos, también sembramos para otros lo importante es lo que das, no lo que recibes!

Ábrete a recibir todo lo bueno que la vida tiene para ti.

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